“La norma antielusión seguirá siendo difícil de aplicar”

28 de enero 2019

La Segunda

Cristián Vargas, de BDO

Cristián Vargas sabe bien cómo funcionan los impuestos. Por más de 20 años trabajó en el Servicio de Impuestos Internos (SII), donde llegó a ser subdirector jurídico. Ahora, desde el otro lado, como abogado tributario y director de Tax & Legal de BDO, critica la norma antielusión que se impuso con la reforma tributaria de 2014. ‘Tiene expresiones oscuras’, dice.

A la fecha, el SII no ha llevado a tribunales ningún caso por esta norma. Los partidarios dicen que esto muestra un efecto disuasivo. Vargas no piensa que sea así. ‘El argumento de que la norma ha conseguido desincentivar la elusión, llevaría a concluir que en el país no hay elusión. Y no creo que eso sea así’, dice.

Sin embargo, Vargas no es totalmente optimista frente a los cambios que propone la Modernización Tributaria que el Gobierno impulsa en el Congreso. Advierte que no va a llevar a una norma eficaz y que continuaría siendo difícil de aplicar.

—Varios expertos y el mismo SII dicen que la norma actual tiene un efecto disuasivo.

—No conozco ningún estudio que demuestre eso. Que no se haya aplicado, más que mostrar un efecto disuasivo, muestra la complejidad que tiene.

—¿Cuál es esa complejidad?

—La norma actual es necesaria, pero sus dos primeros incisos son contradictorios. El primero reconoce el principio de sustancia (la intención de eludir) sobre la forma (cómo se realiza la elusión), pero el siguiente dice lo contrario. Eso hace que sea una disposición oscura y difícil de interpretar. Y conduce a problemas en su aplicación. Además, genera incertidumbre para los contribuyentes y eso no es bueno para la economía.

—El Gobierno propone cambios para ‘dar certezas’. ¿Cómo los evalúa?

—La Modernización soluciona algunos problemas. Aclara la norma y permite que los contribuyentes tengan la seguridad de que pueden optar entre distintas alternativas para organizar sus negocios.

Sin embargo, Vargas no está convencido. ‘Los cambios del proyecto reemplazan las expresiones oscuras de la norma vigente por otras igualmente difíciles de interpretar y aplicar’, advierte.

—¿Qué expresiones difíciles de interpretar traería la Modernización?

—La norma actual tiene el problema de que, al definir el abuso de formas jurídicas con el fin de disminuir la carga tributaria, no se sabe qué se entiende por abuso de forma jurídica. La Modernización trata de solucionar eso, pero ahora hace referencia a actos artificiosos y, al definirlos, se refiere a actos que no tengan ‘causa’ o que ‘la causa no sea lícita’. Esos conceptos vienen del derecho civil y tienen una fuerte historia de controversia. Por eso, será difícil de interpretar y seguirá siendo difícil para el SII levantar casos.

—Hay una discusión de fondo. Varios académicos dicen que la norma debe ser disuasiva, mientras que, otros dicen que debe ser para dar certeza. ¿Cómo se llega a un equilibrio?

—En materia legal es muy importante la seguridad jurídica. Que los ciudadanos tengan claro cuál es el alcance de la ley. Eso es especialmente importante en el ámbito de la economía. Una norma antielusión que genere incerteza jurídica, tiene un efecto negativo para los contribuyentes que legítimamente necesitan opciones para organizar sus negocios.

—El proyecto del Gobierno también busca reintegrar. ¿Un sistema integrado es más propenso a la elusión?

—Hay situaciones que generan riesgos de elusión; por ejemplo, cuando hay diferencias de tasas entre el impuesto a la renta de una u otra fuente de ingresos. El régimen semiintegrado actual genera este tipo de situaciones. Los contribuyentes que retiran utilidades quedan afectados a una sobretasa de 9,45%. Esto lleva a un sesgo en la ley tributaria en contra de las rentas por utilidades, en relación con otras rentas. Genera riesgos de elusión que no tiene el sistema integrado.

Recuadro

” Que no se haya aplicado la norma, más que mostrar un efecto disuasivo, muestra la complejidad que tiene’.

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