La banca del futuro

Pulso
Opinión Editoriales – En Página Par

JOAQUÍN LIRA

El autor es socio de KPMG.

poco a poco la tecnología ha ido impulsando un gran cambio en el sector banca, y dentro de poco, los consumidores interactuarán con un asistente personal virtual que funcionará gracias a tecnologías como data analytics, identificación por voz, inteligencia artificial, dispositivos conectados, API y tecnologías cloud en sus versiones más avanzadas. El acceso a nuestra cuenta y la información sobre nuestras finanzas se entremezclarán con datos personales de nuestra salud, alimentación, ocio, agenda, relaciones, y ya no habrá que visitar un banco. Las tecnologías que se están gestando en los propios laboratorios de las entidades financieras son los elementos constitutivos de la banca del futuro. Este gran paso implica cambios en el núcleo del negocio y no sólo en los sistemas tecnológicos, por lo que seguramente se necesitará una plataforma más avanzada que soporte estos cambios. Hoy los bancos no están haciendo grandes inversiones en investigación y desarrollo (I+D), en comparación con las empresas tecnológicas. Mientras estas últimas invierten entre un 10% y un 20% de sus ingresos, los bancos sólo invierten entre un 1% y un 2%, aunque algunas entidades financieras han definido estratégicamente migrar ya a una banca más digital, con el propósito de ofrecer al cliente servicios más innovadores, avanzados, personalizados y de menor costo.

Es importante recalcar que si la banca cambia drásticamente, también tendrá que hacerlo la normativa. Para el regulador esto supone un gran reto, ya que en la actualidad no existen requisitos legales para afrontar este gran cambio.

En un mundo donde la tecnología soporta al negocio bancario más que nunca, el riesgo cibernético se agudiza cada vez más. Sin embargo, si se demuestra que los productos son mejores, menos costosos y más accesibles, los reguladores no tendrán más remedio que evolucionar al mismo tiempo que el mercado financiero para asegurarse de gestionar bien los riesgos. La banca del futuro será muy atractiva para los usuarios, por la comodidad que supone el acceso online a productos y servicios, pero también representa un gran reto para legisladores y reguladores.

Garantizar el respeto a normas sobre protección de datos y construir una nueva regulación financiera adecuada a este nuevo entorno no será sencillo.

Otras Publicaciones

Columnistas

Últimas Publicaciones