ELECCIÓN ¿RENTA ATRIBUIDA O REGIMEN SEMI INTEGRADO?

HÉCTOR CASTILLO SOCIO DE IMPUESTOS GRANT THORNTON

La reforma tributaria del año 2014, nos ha dejado varias interrogantes, quizás una que inquieta a la mayoría es: ¿qué sistema tributario debemos considerar a partir del primero de enero de 2017? , decisión que se debe tomar durante el año 2016 Debo mencionar que los sistemas tributarios incorporados y que deben considerar: “Los contribuyentes obligados a declarar sobre la base de sus rentas efectivas según contabilidad completa”, son:

Renta atribuida implica, que las utilidades provenientes de las empresas quedaran afectas a los impuestos finales, ya sean inversionistas locales o extranjeros, en el mismo periodo en que la empresa las determina y paga el impuesto de primera categoría sobre estas, independiente que sean o no entregadas a los inversionistas. En el sistema conocido como semi integrado, las empresas pagarán el impuesto de primera categoría sobre las utilidades en el periodo que sean generadas y la liquidación de los impuestos finales del inversionista se efectuará en el momento que las utilidades sean entregadas a dichos inversionistas.

Para hacer la elección existen características, tales como si los inversionistas son nacionales o extranjeros, extranjeros de países que Chile mantiene o no convenios para evitar la doble tributación, etc. Podríamos separar entonces en:

En caso que los inversionistas provengan de países con los que Chile mantiene convenio, la decisión podría ser más sencilla que en los otros casos, ya sea que escojan por un sistema o el otro, ellos nunca pagarán más del 35% como impuesto final por las utilidades, entonces la pregunta es, ¿quiero pagar el 27%, por concepto de impuesto de primera categoría en el periodo en que obtenga las utilidades o el 35%, y dejar liquidado el impuesto sobre esas utilidades?

En el caso de los inversionistas nacionales o extranjeros que no provienen de países con los que Chile mantiene convenio la decisión será compleja, ya que si eligen renta atribuida, pagarán como máximo un 35% como impuesto final por las utilidades y si prefieren postergar el impuesto final para el momento de su entrega, es decir sistema semi integrado, la carga tributaria final alcanzará el 44,45%, sobre las utilidades. Esto quiere decir que tomar una decisión sin un previo análisis podría generar en el futuro la disminución en los flujos o pagos excesivos de impuestos.

En el primer caso parece bastante simple la decisión, pero en el segundo dependerá por ejemplo del porcentaje de utilidades que se entregue a los inversionistas, es decir, sí se distribuye normalmente un 15% de las utilidades, parece más lógico optar por el semi integrado, en el caso que sea un 80%, por el de renta atribuida.

Como se puede observar, existen diversos factores a considerar tanto para elegir un régimen semi integrado como para la renta atribuida, por lo que siempre se debe hacer un análisis particular antes de tomar una decisión definitiva.

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