LAS IMPLICANCIAS PARA LAS EMPRESAS DEL ALZA DEL IDPC

JORGE NARBONA. SOCIO TAX DE BDO CHILE

Estos últimos 12 meses han sido bastante turbulentos en diversos ámbitos del acontecer nacional, entre otros, el tributario. Esto, producto de la reforma aprobada en septiembre de 2014, y que contempla un alza progresiva en la tasa del Impuesto de Primera Categoría (IDPC) de 21%, 22,5% y 24% para los años comerciales 2014, 2015 y 2016, respectivamente. Luego, a partir del año comercial 2017 y siguientes, se establece una diferencia entre los sistemas de Renta Atribuida y Semi Integrado. Los contribuyentes tendrán que optar por uno u otro. Quienes prefieran la primera de estas modalidades pagarán una tasa de impuesto de un 25%, mientras que para aquellos que elijan el de impuesto será de un 25,5% el año comercial 2017, y de un 27% para el año 2018 y siguientes. Estos incrementos y elecciones tendrán consecuencias. De partida, las empresas se verán en la necesidad de contar con un mayor capital de trabajo, con la finalidad de estar en condiciones de poder pagar el mayor impuesto que resultará de la aplicación de tasas más altas cada año.

Los estados financieros de las sociedades también sufrirán consecuencias, debido a la contabilización de los impuestos diferidos. Aquellas empresas que tengan una posición de activo (lo que implica futuras deducciones en la determinación de la Renta Líquida Imponible, RLI) generarán una utilidad financiera producto del alza de tasa del IDPC. Pero si la sociedad tuviese una posición pasiva, se generará una mayor pérdida por el hecho de tener que reconocer esta alza de tasas. En el caso de los contribuyentes afectos al Impuesto Global Complementario o Impuesto Adicional (IGC o IA), los aumentos de la tasa del IDPC les significarán mayores devoluciones o pagos de impuestos. Sin embargo, ello dependerá principalmente de tres factores: a cuánto asciendan los retiros de dividendos que realicen los socios personas naturales, de la renta líquida imponible, y del sistema de tributación de rentas a que esté acogida la firma.

Ahora bien, cuando la sociedad esté acogida al régimen de Renta Atribuida y el socio mantenga un historial anual de retiros similar a dicha renta, el IDPC no debiera verse afectado por el alza de tasas, porque el mayor impuesto implicará un menor pago de IGC o IA, o bien, implicará una mayor devolución de impuestos a nivel de la persona natural, pudiendo llegar a un gasto por impuesto total entre empresa y socio de un 35%. No obstante, en el Sistema Semi Integrado, la carga impositiva total podría llegar a un 44,45%, debido a que sólo el 65% del impuesto pagado por la sociedad da derecho a crédito contra el impuesto final.

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