Gobierno corporativo y estados financieros

Arturo Platt Socio Auditoria

Director de Gobiernos Corporativos Deloitte

Diario Financiero

TRIBUNA LIBRE

El señor Tanaka, CEO de Toshiba, nunca imaginó que se presentaría a una conferencia, haciendo una reverencia, renunciando a su cargo y anunciando que su compañía presenta errores sistemáticos en sus estados financieros por más de US$ 1.100 millones en los últimos siete años.

Una cifra impensable para muchas empresas en Chile. Es una marca admirada, considerada hace un año atrás como la séptima empresa de Japón con las mejores prácticas de Gobierno Corporativo, con fuertes prácticas anti corrupción y una serie de políticas que dan la sensación de una compañía absolutamente bajo control.

Sin duda que da la impresión de un Gobierno Corporativo responsable… pero la acusación señaló que los directivos y ejecutivos “no tenían la conciencia o el conocimiento necesarios de las prácticas contables adecuadas”. Entonces qué pasó al aprobar sus estados financieros y prácticas contables, si contaban con toda una estructura para evitarlo. O simplemente no se involucraron lo suficiente. En todo caso, en uno o todos los casos, estamos frente a un tema complejo, que implica la discusión sobre la competencia profesional de los directores, y la necesidad de asistirse profesionalmente para asegurarse de que las cosas se hacen bien o asegurarse que las políticas estén activas, y no sean simples declaraciones.

La realidad es que para muchos directores los estados financieros son un problema del gerente de finanzas y no se detienen lo suficiente para revisar lo que significa para la comunidad de negocios esa información y lo relevante que puede llegar a ser. Cuántos directores conversan en sus directorios sobre las prácticas contables, y enfrentan a los ejecutivos y auditores externos con el tema, con el tiempo necesario. ¿Cuánto tiempo dedicó en su directorio el año 2014 a la revisión, análisis y discusión de sus estados financieros?

Sin duda, una pregunta veraz y real. El punto es que a veces no es suficiente tener comités, políticas, prácticas, códigos y una serie de declaraciones, si en la realidad no nos involucramos en los temas relevantes y no nos aseguramos que las diversas políticas están realmente en práctica.
Esta experiencia nos muestra que aún podemos mejorar y advertir a tiempo errores en los estados financieros, que son la foto con la que los inversionistas evalúan la gestión y que así como potencian una actividad, en un día pueden acabar con la reputación de nuestro negocio por completo.

Director de Gobiernos Corporativos Deloitte

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