Pablo Greiber, socio líder de Consultoría Tributaria de Ernst & Young, habla sobre la Reforma Tributaria

El tema de una eventual Reforma Tributaria está siendo noticia. Acompañamos entrevista de El Diario La Segunda del 18 de junio pasado:

Expertos tributarios ven señales sobre posible fin o rediseño del FUT

Aunque la reforma tributaria de Michelle Bachelet aún no se conoce en detalle, los expertos están atentos a las señales que se han dado respecto de uno de los temas que han estado sobre la mesa: el rediseño o eliminación del Fondo de Utilidades Tributables (FUT), un mecanismo que permite postergar el pago de impuestos por las utilidades de las empresas que no son retiradas por sus dueños ni se distribuyen a los accionistas

Es que los planteamientos de los partidos que apoyan a Bachelet apuntan a la eliminación o, al menos, al rediseño del FUT, idea que es fuertemente resistida por los empresarios. Pero además, el experto Michel Jorrat, que asesora a Bachelet en temas tributarios, ha declarado que el FUT —que acumla unos US$  200 mil millones—“es un mecanismo que favorece la evasión y la elusión” por lo que “cualquier reforma que pretenda aumentar significativamente la recaudación o mejorar la equidad tributaria, debe pasar por terminar con este sistema de tributación”.

Y aunque la propia candidata no ha dado señales al respecto, su jefe programático, Alberto Arenas, anunció que la reforma tributaria que preparan contendrá“incentivos concretos para fomentar el ahorro y la inversión, modernos, que tienen que ver con el país de hoy y con el de hace 30 años”.

Entre los expertos, hubo dos datos que no pasaron desapercibidos: primero, la alusión a los 30 años, ya que el FUT se creó en 1984. Pero además, como éste en la práctica se ha transformado en un mecanismo de ahorro e inversión, cualquier ajuste en su operatoria podría requerir paralelamente otros “incentivos” para que dichas variables no se vean afectadas.

¿Eliminación no retroactiva?

Para el socio líder de tax & legal de Deloitte, Pablo Vera, el anuncio de incrementar desde 20% a 25% la tasa del impuesto de primera categoría y de reducir desde 40% a 35% el impuesto a las personas, podría apuntar a que se mantenga el FUT.

“Mientras exista un diferencial en la tasa de las personas y la corporativa, el FUT debe seguir existiendo porque en alguna parte debe quedar registrada la obligacion de pagar el impuesto final”, explica.

Añade que “eliminarlo es una locura, porque hay tantos años de utilidades retenidas que cobrar todos los impuestos de una vez o no cobrarlos es imposible”. Por ello agrega que la fórmula de rediseñarlo, manteniéndolo como registro hacia atrás hasta que se agote el pago de impuestos y eliminándolo hacia adelante, es algo más viable. “Y ahí sería lógico establecer nuevos incentivos al ahorro e inversión para las empresas”, remata.

Para el socio líder de consultoría tributaria de Ernst Young, Pablo Greiber, jurídica y técnicamente se puede eliminar el FUT, pero hay que evaluar pragmáticamente qué efecto produce tomar tal o cual decisión.

“En mi opinion, eliminarlo para atrás o para adelante, genera una diferencia de magnitudes, pero los efectos casi son los mismos: se va a afectar a grandes sociedades abiertas que no distribuyen toda la utilidad que generan anualmente”, afirma.

Esto porque hoy sólo están obligadas a distribuir un 30% de las utilidades, pero si se elimina el FUT y “si lo que se quiere es que el accionista tribute por utilidad de la empresa, se distribuya o no, la compañia tendrá que hacer un cheque para pagar el impuesto pendiente al Fisco. Y como las empresas no valen por lo que dice su balance, sino por sus flujos futuros, en este caso habrá un flujo que se destinará a pagar impuestos y no a hacer negicios. Eso se traducirá en una menor valoracion por este efecto meramente financiero”.

Para Greiber, si se baja la tasa de global complementario como se anunció, ya no es tan relevante si mi negocio lo hago a través de una sociedad o como persona natural. “Probablemente acercar las tasas es para incentivar que en adelante no sea tan relevante irse por un camino u otro”, agrega.

Incentivos al ahorro e inversión

Según Vera, los incentivos actuales en este ámbito están dados por el sistema que existe en las empresas (FUT), por lo que si se modifica, podría requerir otros apoyos. “Tal vez se quiere ir por lo que está de moda, como lo verde o tecnología. Por ejemplo, si se incrementan las tasas corporativas podrían establecerse alivios por el lado de incentivos ecológicos”, apunta. Para Greiber, anunciar este tipo de incentivos “es la contrapartida de eliminar el FUT. Como se ha utilizado como mecanismo de ahorro para quienes guardan recursos en sociedades de inversión, si se elimina tendrán que estructurarse otros mecanismos de ahorro tributariamente eficientes”.

Pero añade que lo contradictorio es que existe un amplio acuerdo respecto a la necesidad de revisar una serie de beneficios para el ahorro de las rentas altas. “Si el precio a pagar por eliminar FUT es generar nuevos beneficios de ahorro para personas, eso es contradictorio con objetivo de recaudar más”, afirma.

Fecha: 18 de junio

Fuente: La Segunda

Descargar

Otras Publicaciones

Columnistas

Últimas Publicaciones