“Estamos mirando el futuro con optimismo, todas las señales muestran un año mucho mejor”

El Mercurio

RICARDO BRIGGS CEO DE DELOITTE

El negocio de servicios empresariales es un espejo de la actividad, y el ejecutivo asegura que en el último tiempo se han intensificado las consultas por proyectos.

Hace seis meses, Ricardo Briggs asumió como nuevo CEO y regional managing partner de Deloitte en Chile. Una empresa que conoce bien. Lleva 28 años en ella ocupando distintos cargos y fue nombrado socio con solo 31 años. ‘En ese tiempo era un tremendo logro’, afirma. Apenas tomó las riendas de la compañía en Chile se puso una meta ambiciosa. ‘Lo primero que hice fue armar una estrategia para mi período de cuatro años, porque necesito tener súper claro para dónde vamos.

Esa estrategia, básicamente, habla de hacer crecer esta firma en el orden de un 55% al 2022’, explica. Sin abandonar los negocios tradicionales de Deloitte, como son las áreas de auditoría e impuestos, Briggs señala que es en consultorías donde esperan crecer más rápido. Sostiene que los primeros ya son negocios ‘maduros’ para la compañía, mientras que en las consultorías el desafío es mayor, por ejemplo, por los constantes cambios tecnológicos o regulatorios que enfrentan las empresas. ‘Los clientes requieren de un apoyo experto que es muy necesario para poder adelantarse y ser proactivo respecto de lo que está pasando. Por ahí es donde estamos creciendo en forma muy potente’, enfatiza. Esta es también una forma de diferenciarse de la competencia. El ejecutivo sostiene que mientras en auditoría la participación de marcado es similar entre las llamadas big four, en consultoría es donde lideran. Desde esa perspectiva, el negocio de servicios empresariales es un termómetro de la actividad en el país.

Cuando viene una etapa expansiva, afirma Briggs, aumentan las fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) o los proyectos transformacionales en las compañías; mientras que en períodos de debilidad aumentan también las ventas, pero por motivos distintos, y también se incrementan las consultas de clientes que buscan hacer optimizaciones. Actualmente, todo apunta a una mayor actividad hacia adelante. Comenta que crecieron las consultas por procesos de M&A, hay más demanda en el sector inmobiliario y han surgido muchos proyectos transformaciones en operaciones y tecnología en la minería. ‘Por lo tanto, estamos mirando el futuro con mucho optimismo, tenemos todas las señales que nos demuestran que la cosa va bien y que el 2019 será un mucho mejor año’, sostiene Briggs.

—¿Qué balance hace de 2018? ‘Nuestro año fiscal parte el primero de junio. En estos cinco a seis meses llevamos un crecimiento de un 20%, o sea, es muy significativo como conjunto. El negocio de consultoría va creciendo más rápido que el negocio tradicional, a tasas de 30% y 7%, respectivamente. Y si sumo las señales industriales y miro el tipo de proyecto que nos están demandando, que son transformaciones de cara la oportunidad que viene, uno puede decir: ‘Oye, la cosa viene bien, tenemos que mirar con optimismo hacia adelante’. Por lo tanto, nos tenemos que preparar para seguir haciendo inversiones con paso firme, y en eso estamos’.

—¿El 2019 será mejor? ‘A nuestro juicio va a ser un mucho mejor año’.

—¿Qué tipo de proyectos son los que indican eso? ‘Hay de todo. Hay nuevos negocios, proyectos productivos y también hay transformaciones que tienen que ver con ser proactivo respecto de la disrupción tecnológica; por ejemplo, la necesidad de avanzar en e-commerce o big data. El tema del data se ha convertido en central para todos los clientes’.

—Pese a que las mejores cifras y este ánimo que usted menciona, según las encuestas, las expectativas empresariales están en terreno negativo. ¿Cómo explica esta disociación? ‘Es un tema que creo que hay que analizar más profundamente. Pero yo creo que los proyectos y las inversiones sí van a estar. Pero es difícil decir que la percepción va a cambiar antes o después. Aquí también hubo una expectativa de que la cosa iba cambiar más rápido y se ha ido demorando, y eso genera tensión y frustración, pero aun así, yo veo los cambios’.

—¿Qué generó estas expectativas? ‘Creo que el cambio de gobierno, todos los anuncios, todos los temas que se pusieron sobre la mesa, generó una expectativa del empresariado de que los cambios iban a venir muchísimo más rápido, pero como sabemos, las cosas toman tiempo.

—¿Cuáles son los cambios necesarios hoy para que este mejor ánimo se confirme y consolide en 2019? ‘Las reformas son importantes. La reforma o modernización de simplificación tributaria es importante, eso va a traer más confianza a los empresarios y, además, da certezas para seguir haciendo inversiones. Las reforma laboral y de pensiones también son tremendamente importantes. La reforma de pensiones es absolutamente necesaria, las expectativas de vida hoy son completamente distintas al pasado. Si uno proyecta las personas mayores al 2050, estamos hablando del doble. Y hay que pensar en lo que ello implica. En lo laboral, también hay desafíos importantes, lo del reemplazo en huelga hay que clarificarlo, lo mismo con los grupos negociadores’. ‘Creo que el conjunto de estas reformas van a dar certidumbre y ahí creo que habrá una segunda vuelta de confianza’.

Recuadro ‘‘La reforma o modernización de simplificación tributaria es importante, eso va a traer más confianza a los empresarios y, además, da certezas para seguir haciendo inversiones’.

 

Otras Publicaciones

Columnistas

Últimas Publicaciones