Nuevas responsabilidades para los comités de auditoría en la era digital

El Mercurio

Charles Bunce, Socio Líder Regional de Assurance para EY Latinoamérica Sur.

El comité de auditoría es una pieza angular en la gestión de áreas tan críticas como la supervisión del riesgo, la interacción con los auditores externos, la salvaguarda de los controles internos y la vigilancia de la información financiera.
Desde que el 2012, la SVS, ahora CMF (Comisión para el Mercado Financiero), destacara la importancia de la creación de comités en los directorios en su publicación sobre los principios de Gobiernos Corporativos, los comités de auditoría han supervisado y realizado el seguimiento a la gestión de riesgos de las empresas, la integridad de los estados financieros y la información que se revela, el sistema de control interno, las calificaciones e independencia del auditor financiero, el desempeño de la función de auditoría interna y el cumplimiento de leyes y regulaciones.

Las expectativas hacia los comités de auditoría son más exigentes con el tiempo. Ante los numerosos acontecimientos en todo el mundo, el incremento significativo en la complejidad de las regulaciones que enfrentan las empresas y el crecimiento exponencial de data digital, los accionistas y stakeholders, confían en que los comités de auditoría se mantengan al día con la validación del reporte financiero y el cambiante panorama regulatorio. Por otro lado, los inversores buscan transparencia de la información queriendo acceder a información más precisa, oportuna y relevante sobre las empresas, las transacciones, los mercados y los riesgos que enfrentan.

CAMBIOS EN LA AUDITORÍA: INNOVACIÓN DIGITAL

Los directorios, y sus comités de auditorías, deben ser capaces –en primera instancia- de conocer y entender los nuevos riesgos y escenarios a los que se enfrentan en esta era digital, donde el uso de las tecnologías emergentes es clave para poder abordar la explosión en la cantidad de datos y alcanzar los objetivos (transformación digital de las compañías). Sólo bajo esa premisa, se podrán identificar y evaluar la totalidad de los potenciales riesgos que el auditor debería tener en consideración.

Del mismo modo, esa evolución tecnológica debería permitir a los comités realizar su trabajo de una forma más eficiente y completa. Las técnicas de almacenamiento y tratamiento masivo de datos o Big Data, son un claro ejemplo de tecnología emergente con potencial para mejorar nuestro trabajo como auditores.

La transformación digital es una de las prioridades más importantes para los directorios de hoy, con buena razón. En esta era de continua irrupción tecnológica, las juntas se enfrentan constantemente a nuevos proyectos, nuevos competidores, nuevos modelos de negocios y nuevas expectativas de los clientes y transacciones que están iniciadas y perfeccionadas virtualmente sin contar con la emisión de documentos físicos.

En tal contexto, es comprensible que los directorios quieran explorar las posibilidades asociadas con tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial (IA), la automatización de procesos robóticos (RPA) y la realidad virtual. De hecho, casi la mitad (46%) de los ejecutivos globales que respondieron al 18 Global Capital Confidence Barometer de EY dijeron que ya estaban utilizando AI y RPA.

Significativamente, dada la naturaleza empresarial crítica de la transformación digital, la investigación destacó que existe una brecha notable entre la importancia de la digitalización en la agenda de la junta y las habilidades de la presidencia en esta área. El nivel de experiencia de la cátedra en digitalización se clasificó en un 15% más bajo que la importancia de la digitalización en la agenda general de la junta.

TECNOLOGÍA AL CENTRO DE LOS COMITÉS DE AUDITORÍAç

Desde los comités de auditoría de los directorios existe la oportunidad de abordar estos cambios y riesgos, dando mayor tranquilidad y solvencia en la dirección de la empresa. Nuevas herramientas digitales permiten a los comités de auditorías funcionar más eficientemente y obtener resultados más dinámicos y exactos.

Inversores, reguladores y otras partes interesadas, buscan una mayor responsabilidad de los directorios en materia de auditoría, lo que se demuestra en el creciente interés en los procesos y resultados de la evaluación.

‘En EY hemos podido aportar una gran cantidad de innovación a la auditoría, digitalizando efectivamente el proceso de auditoría de principio a fin. Esto mejora la forma en que vemos el riesgo, reduce la carga administrativa para los clientes, mejora la experiencia de la auditoría y ofrece beneficios operativos y auditorías más perspicaz de mayor calidad’, explica Bunce.

‘Nuestra tecnología permite que nuestros equipos naveguen, coordinen, gestionen y realicen una auditoría coherente y de valor agregado a nivel mundial, independientemente de su tamaño, complejidad o ubicación. También nos ayuda a satisfacer las expectativas y las necesidades cambiantes de las empresas, los reguladores y los inversores’, ahonda el Socio Líder Regional de Assurance para EY Latinoamérica Sur.

BENEFICIOS

Incorporar tecnología en las empresas trae muchos beneficios: mayor confianza en la información financiera, más y mejores datos analizables e información clara y precisa en un mundo ‘on-line y real time’.

Haciendo las inversiones necesarias en la tecnología, facilita las posibilidades de aprovechar el poder de data analytics para que los directorios pueden comprender mejor el panorama digital para guiar el desarrollo estratégico de la compañía y su administración. Esto puede requerir un replanteamiento de la composición, estructura y diseño del directorio en cuestión.

Recuadro Los directorios y sus comités de auditorías, deben ser capaces de conocer y entender los nuevos riesgos y escenarios a los que se enfrentan en esta era digital, donde el uso de las tecnologías emergentes es clave para lograr los objetivos

‘Comprender el panorama tecnológico, tendencias emergentes y los beneficios de una implementación digital, permitirá al directorio hacer mejores preguntas a la gerencia. Hoy, en medio de la irrupción digital, el directorio requiere un modelo operativo más ágil, obsesionado con el cliente y comprometido con el cambio’, destaca Charles Bunce, Socio Líder Regional de Assurance para EY Latinoamérica Sur.

Otras Publicaciones

Columnistas

Últimas Publicaciones