El camino de la Transformación Digital

15-06-2018

CRISTIÁN BASTIÁN SOCIO PRINCIPAL KPMG

El Diario Financiero

Nuestro país definió una hoja de ruta para avanzar hacia un desarrollo digital, con una alianza público-privada, formada por representantes del sector público, empresarial, académico y de la sociedad civil.

La transformación digital no es algo que se haga de la noche a la mañana. Se trata de uno los desafíos más complejos que probablemente enfrentaremos como país, empresas y sociedad, donde no existen recetas ni soluciones conocidas o probadas que faciliten este proceso. Al contrario, son muchos los engranajes que se deben realizar, cambiar y hacer girar coordinada y simultáneamente para llevar a cabo una metamorfosis tan compleja y de tal magnitud como la que requiere la transformación digital. Las organizaciones llevan años inmersas en este proceso, con diferentes velocidades, donde los beneficios no serán evidentes en el corto plazo.

La transformación digital es un proceso complejo que requiere orquestar múltiples cambios al interior de las compañías, comenzando por los sistemas tecnológicos y cambios culturales, e incluyendo también una nueva formación de la fuerza de trabajo, nuevas formas de trabajar y de interactuar con los clientes, nuevos modelos colaborativos, nuevos modelos de negocio, nuevos productos o servicios, entre muchos otros procesos evolutivos que adapten a las empresas a la nueva realidad que implica esta digitalización.

Dada la magnitud e implicancia de este desafío, es que se requiere que el liderazgo de las empresas esté involucrado y comprometido con esta transformación. Es por ello que hoy en todo el mundo podemos observar que son cada vez más los CEO que están liderando personalmente la transformación digital de sus empresas. En el informe CEO Outlook 2018 elaborado por KPMG, que entrevistó a 1.300 CEO de las principales empresas del mundo — incluidas 22 chilenas—, revela en sus resultados esta misma visión.

Si bien la mirada es optimista acerca de las posibilidades que representa la transformación digital, los directivos entrevistados también coinciden en que es uno de los riesgos y desafíos más relevantes para sus empresas en los próximos años. Casi el 100% de los directivos (93% de los chilenos y 95% de los globales) concibe la disrupción tecnológica como una oportunidad y no como una amenaza, donde todos los países muestran tasas superiores al 90%. Asimismo, a la hora de calificarse como disruptores activos o pasivos, la mitad de los CEO globales (54%) se declaran activos: dicen que más que esperar a ser objeto de alguna disrupción por parte de sus competidores, su organización está siendo activamente disruptiva en el sector. Destaca el caso de Estados Unidos, donde el 86% de los CEO se declara activo —y un 81% según declaran ejecutivos en Chile, situarían esta mirada positiva en la banda media alta—, superando con esta percepción a los Países Bajos (38%), Australia e Italia (32%), India y China (30%).

Los CEO no sólo manifiestan una mirada optimista sobre la tecnología, sino también en cómo se encuentran preparados para asumir este desafío. A nivel global, mayoritariamente declaran sentirse preparados para liderar este cambio. Pero en Chile el resultado es menos de la mitad (33% de CEO chilenos entrevistados) del resultado global (71%).

La transformación digital implicará para nuestro país y empresas no solamente una simple adopción de nuevas tecnologías, sino un cambio profundo en los modelos de negocio y cultura.

Recuadro
‘Aunque optimistas sobre las posibilidades, los directivos coinciden en que éste es uno de los riesgos y desafíos más relevantes para sus empresas.’

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