Impuesto a la renta en la enajenación de bienes raíces: un caso de inequidad tributaria horizontal

El Mercurio, Martes, 22 de mayo de 2018

Cristián Vargas Méndez es abogado y socio de Tax & Legal de BDO Chile.

“…Dos personas naturales que tengan ingresos de una misma naturaleza (intereses), clasificados de igual manera en la Ley sobre Impuestos a la Renta (renta de capitales mobiliarios, articulo 20 N°2), tienen una carga tributaria distinta, quedando uno afecto a impuesto por el mayor valor en la venta de inmuebles, mientras el otro goza de una liberación total del tributo por igual operación…”

La legislación tributaria sobre la enajenación de bienes raíces efectuada por una persona natural genera un trato desigual, una mayor carga tributaria para ciertos contribuyentes, sin que exista una causa razonable que lo justifique, como a nuestro juicio quedó en evidencia en reciente Oficio del SII (Ord. N° 473, de 05.03.2018).

Bajo la normativa actual, una persona natural, un profesional, por ejemplo, que venda su casa y que entre sus ingresos figuren intereses por un préstamo que otorgó a un tercero, por regla general quedará afecto a impuestos a la renta por el mayor valor que genere la enajenación del inmueble, lo que consideramos que constituye una situación tributariamente inequitativa, que amerita corrección legal.

Para contextualizar el problema cabe señalar que antes de la Reforma Tributaria las personas naturales, por regla general, no pagaban impuesto a la renta por el mayor valor (diferencia entre el costo de adquisición reajustado y el valor de enajenación del inmueble), pues la ley sobre Impuesto a la Renta (LIR) lo consideraba un ingreso no constitutivo de renta, salvo algunas excepciones, entre ellas la situación en que el bien raíz que se enajenara formara parte del activo de empresas que declaraban su renta efectiva en la Primera Categoría, caso en que el mayor valor quedaba afecto a impuestos.

La Reforma Tributaria introdujo modificaciones importantes sobre la materia. En primer lugar, puso un límite al monto liberado de impuestos por el mayor valor que se produzca en la enajenación de inmuebles que efectúe una persona natural, cantidad que fijó en 8000 UF, considerando para este monto los mayores valores determinados en la totalidad de las enajenaciones que una persona efectúe, a partir del 1° de enero de 2017, durante toda su vida.

Pero también se ensancharon las situaciones en las que el mayor valor queda afecto a impuestos, estableciéndose que si la enajenación de inmuebles es realizada “por contribuyentes que determinen el Impuesto de Primera Categoría sobre rentas efectivas”, constituye renta afecta a impuestos el total del mayor valor producido (artículo 17 N°8 de la LIR).

De esta manera, actualmente la ley es más gravosa para una persona natural porque para afectar con impuestos a la renta el mayor valor que se produzca con la enajenación de un bien raíz basta que dicha persona, por algún ingreso que obtenga, deba determinar renta efectiva afecta a Impuesto de Primera Categoría, sin que se considere la circunstancia en que el inmueble forme parte del activo de una empresa que tribute con dichos impuestos, como era antes de la reforma.

Esta situación es precisamente a la que se refiere el Oficio N° 473 de 2018, en el que el Servicio de Impuestos Internos (SII) señaló que si una de las rentas provenientes de inversiones de una persona natural se encuentra afecta a impuesto de Primera Categoría, como es el caso de los intereses del crédito otorgado a una empresa, el total del mayor valor generado en la venta del inmueble quedará gravado con el impuesto de Primera Categoría y los impuestos Global Complementario o Adicional.

El pronunciamiento del SII evidencia el problema de la ley vigente a que nos referimos, porque deja al descubierto que en el caso específico no se cumple con el principio de equidad tributaria horizontal que plantea que los contribuyentes que tienen igual capacidad financiera o que se encuentren en situaciones similares deben ser gravados del mismo modo. Se trata de una regla de justicia y neutralidad impositiva que encuentra fundamento en los principios de igualdad ante la ley y de justicia, igualdad y razonabilidad en materia tributaria, consagrados en la Constitución Política (artículo 19 Nos. 2° y 20°).

En efecto, en el caso que fue objeto de pronunciamiento del SII, un contribuyente persona natural, por la sola circunstancia de tener ingresos consistentes en intereses provenientes de un mutuo con un particular, queda excluido de la liberación de impuestos a la renta por el mayor valor que se produzca en la enajenación de un inmueble de su propiedad, en circunstancias que si los mismos intereses provinieran de operaciones con bancos o instituciones financieras, como por ejemplo, depósitos o títulos de créditos, el mayor valor en la venta del inmueble sería un ingreso no constitutivo de renta, quedando, en definitiva, no afecto a impuestos.

Así, dos personas naturales que tengan ingresos de una misma naturaleza (intereses), clasificados de igual manera en la Ley sobre Impuestos a la Renta (renta de capitales mobiliarios, articulo 20 N°2), tienen una carga tributaria distinta, quedando uno afecto a impuesto por el mayor valor en la venta de inmuebles, mientras el otro goza de una liberación total del tributo por igual operación.

La situación legal expuesta no parece cumplir el criterio de razonabilidad que exige el principio de igualdad en la repartición de los tributos por lo que, en nuestra opinión, resulta aconsejable su modificación.

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