Desafío en materia ESG para los directorios en Chile

El Mercurio

6 de mayo 2018
El Mercurio
Cristián Lefevre, presidente de EY Chile

Informar sobre los riesgos medioambientales, sociales y de gobierno corporativo de manera consolidada.

Los directorios han comenzado a considerar las variables de ESG (medio ambiental, social y de gobierno corporativo por su sigla en inglés) como elementos claves a revisar en la agenda del directorio. Esto, debido a que los inversionistas cada vez le dan más relevancia a la información no financiera en su toma de decisiones, teniendo claro que el aprobar o desechar posibles oportunidades involucra dimensiones relacionadas al medio ambiente, temas sociales y de gobierno corporativo.

Para aclarar, entenderemos por criterios ambientales, los que analizan cómo una empresa se desempeña como administradora del entorno natural, sus emisiones, eficiencia energética y polución. Por criterios sociales, cómo una empresa examina y gestiona las relaciones con sus empleados, proveedores, clientes y comunidades en las que opera. Por último, el gobierno corporativo se relaciona con el liderazgo de una compañía, su directorio, sus prácticas, transparencia, ética y, finalmente, la protección de sus stakeholders.

“Aunque las empresas, a través de sus directorios, están cada vez más interesados en dar cuenta de sus actividades en relación a los factores ESG, así como la creación de valor a largo plazo, aún se observa que la documentación de estos factores sigue siendo incompleta y en muchos casos no existe un reporte integral de ESG. En este sentido, se presentan riesgos y oportunidades que han sido descuidados durante demasiado tiempo. Por otra parte, los retornos sostenibles requieren un enfoque más preciso e integral. Accionistas, consumidores, socios y la comunidad en general quieren saber cómo las empresas están administrando los temas de ESG”, como señala Cristián Lefevre, presidente de EY Chile. En este sentido, la información no financiera debería ser un elemento fundamental del reporting, y precisa de la colaboración de los profesionales de diferentes esferas de la organización, así como la plena implicación de su directorio.

Por otro lado, en el estudio “Tomorrow Investor Rules 2017”, el 74% de los inversores consultados por EY reconoce que busca construir una reputación corporativa sólida entre sus clientes cuando desarrolla tareas de reporting de información medioambiental, social y de gobierno corporativo (ESG). El cumplimiento de los requisitos regulatorios figura en segundo lugar entre las motivaciones de los encuestados con un 62%.

Para avanzar en las labores de reporting de información no financiera de las compañías, del estudio se desprenden cinco aspectos claves:

Cumplir con las expectativas de los inversores: la empresa debe tener una visión a largo plazo, que incluya la incorporación de las disrupciones tecnológicas que contribuyan a hacer frente a los riesgos climáticos y que asignen recursos suficientes para la generación de reportes no financieros.

Aprovechar las oportunidades: las empresas deben confiar, los estudios y hechos confirman que los factores ESG impactan el valor de las empresas en el largo plazo y, por lo tanto, es imprescindible que sean incorporados en las agendas del directorio. Asimismo, las empresas deben reforzar su reporting no financiero, incorporando la visión de sus diferentes áreas, respecto a cómo ha sido la empresa y sus operaciones en los grupos de interés. Se debe reforzar las relaciones con los grupos de interés, con la primera línea y el directorio haciendo partícipe del sistema de reporting a toda la organización. Invertir en la comprensión de las oportunidades de administrar el riesgo ambiental, social y de gobierno corporativo, podrá generar dividendos.

Involucrar a sus stakeholders: esto es fundamental para determinar qué aspectos de su negocio son de mayor importancia y mantenerlos informados sobre el progreso.

Realizar un diagnóstico del modelo de madurez de su gobierno corporativo: Se debe involucrar a la alta administración en dicho proceso. Esto le permitirá conocer el grado de madurez y de gobernabilidad de la compañía y minimizar la probabilidad de avanzar en una dirección que no concuerde con sus expectativas.

Conectar sus informes: además, hay que considerar cómo puede integrarlos. Esto buscará evitar el riesgo de producir informes dispares que no estén alineados o, en el peor de los casos, que induzcan a revelaciones contradictorias.

El desafío entonces es no perder de vista la publicación no financiera, implicando con esto necesariamente un cambio de mentalidad en las empresas: el CEO y el CFO dejan de ser los únicos responsables de dar explicaciones a terceros y pasa a ser necesario el involucramiento de la totalidad de los directivos, cada uno en su ámbito.

En este sentido, lo primero que se debe trabajar es la obtención y publicación de información completa y fidedigna, con un nivel suficiente de detalle que permita hacer un análisis interno del estado en que se encuentran cada uno de los cinco aspectos claves mencionados anteriormente. En segundo lugar, las ESG permiten conocer el enfoque de terceros, clientes, inversionistas, reguladores, proveedores o empleados sobre la situación de su empresa. Una vez que dispone del análisis interno y de la opinión de los terceros, se puede hacer un plan de acción que evalúe las medidas que hay que llevar a cabo con el costo de cada una de ellas y el valor que generarán para la empresa.

Finalmente hay que centrarse en lo esencial, la organización debe focalizarse en la transparencia y en la puesta en marcha de un sistema que garantice que se abordan los desafíos medioambientales, sociales y de gobierno corporativo. Dicho lo anterior, dejamos a ustedes tres prácticas concretas a tener en cuenta para la elaboración de reportes ESG en empresas, ya sean abiertas, cerradas o familiares.

Materias de importancia
Evite ser visto como una compañía que sólo se ocupa de “reportes ESG” con un fin filantrópico o para mejorar su imagen corporativa. El objetivo, la importancia de los reportes y la materialidad de los temas tratados deben estar ligados a la capacidad de articular los riesgos ambientales, sociales y de gobierno corporativo, con la estrategia de la empresa en su conjunto.

Sea transparente
Según el estudio Tomorrow Investor Rules 2017, las decisiones de inversión del mercado cada vez más incorporan el rendimiento de ESG de su empresa. Por este motivo, es necesario informar dichas prácticas en tiempo y en forma con independencia de si el impacto ha sido positivo o negativo y cómo la empresa está haciendo frente a ellos y cuál es la estrategia que se plantea al largo plazo.

Valore la seguridad de terceros, dos tercios de todos los inversionistas dicen que es muy útil o esencial tener una verificación independiente como parte de su proceso de elaboración de informes ESG. La incorporación de datos, información y elementos relevantes (materiales) aumentan significativamente la credibilidad de su informe no solo con los inversores, sino que con todas las partes involucradas. Entornos estables-empresas sosteniblesAfrontar los desafíos que se presentan en materia de ESG, debe ser una prioridad tanto del sector público como del privado. Ya está aceptado que solo en entornos nutridos con los valores adecuados, estables, responsables, inclusivos y conscientes, se obtienen beneficios a largo plazo. Falta, hasta cierto punto, incorporar variables en esta ecuación que tenemos definida hace mucho tiempo, pero que debido a la naturaleza dinámica de la realidad y el entorno debe ser definida en forma constante.

Se trata entender cuál es la relación entre crecimiento empresarial y desarrollo sostenible. Entender que es un asunto de “comportamiento” y como tal, afecta y atraviesa toda la organización, desde el directorio hasta todas las líneas de la empresa. Los temas son tan variados como stakeholders existan en la realidad de la organización en cada momento. Reconocer la responsabilidad ante los impactos que genera la gestión, en las sociedades donde están inmersas. Si importa lo que hagan y cómo lo hagan, las metas no solo deben limitarse a la creación de valor en el corto plazo, sino a la protección del medio ambiente, el desarrollo social y el buen gobierno corporativo.

Nuestro rol como directores es tomar estos desafíos y preguntarnos cómo lograr una rápida instrucción para acercarnos a este propósito. Trabajar en ello, implica pasar de indicadores de gestión a indicadores de impacto más integrales y alineados a estos desafíos. Si las empresas promueven el desarrollo de sus objetivos incorporando esta dimensión, generaremos mercados más abiertos, conectados y responsables.
Claves para las empresas

1 – Que los CEOs diseñen estrategias a largo plazo, revisadas por el directorio anualmente – .
2 – Que la generación de rendimientos sostenibles en el tiempo requieren un enfoque más transparente en los factores ES – G.
3 – Que los problemas ESG tienen impactos reales y cuantificables a largo plazo.

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