Chile da un paso atrás en la revolución de blockchain

Por Óscar Urzúa.-Socio de Management Consulting KPMG

Hace unos días, un par de bancos locales cerraron casualmente al mismo tiempo cuentas a empresas que se dedicaban al servicio de transar criptomonedas. La explicación que dieron es que su uso podía estar asociado a actividades ilícitas. Esta visión debe ser contrastada con las tendencias globales donde organismos financieros consolidados en sus sectores están abriendo la puerta a las nuevas tecnologías.

Hay una gran confusión en estos temas, pero para explicarlo de manera simple: imagínese que está de vacaciones en Bangkok, cae enfermo, llega a un hospital pasa su pasaporte y en la base de datos del hospital están todos sus exámenes de sangre, sus alergias, los medicamentos que ha tomado, sus operaciones y todo su historial médico. O imagínese estar viendo departamentos a la venta por internet y con sólo un click puede comprarlo con un crédito listo y con la transferencia de propiedad hecha automáticamente en el Conservador de Bienes Raíces, con la firma ante notario y todos los trámites relacionados a una compra de propiedad en forma electrónica. El departamento es suyo en un dí.

Estos dos ejemplos serán posibles con blockchain, una tecnología que permite construir o unir bases de datos de distintas entidades en forma descentralizada en forma privada o pública. Es el equivalente a un grupo de amigos de whatsapp donde todos son los administradores, todos pueden ver la conversación y nadie puede borrar lo que se dijo anteriormente, las frases de cada amigo sería una ‘transacción’ que se van uniendo en una cadena de ‘bloques.

A nivel local nos encontramos con que mientras en Chile los bancos toman la decisión de cerrar cuentas asociadas con empresas que dan servicios de compra y venta en criptomonedas, el mundo desarrollado va en la dirección contraria: asumiendo el potencial que tienen estas nuevas tecnologías, el Chicago Mercantile Exchange (CME), la bolsa de futuros más grande del mundo, ya está transando hace un par de meses futuros de bitcoin y están en proceso de lanzar los futuros de Ethereum y de Litecoin.

Para los inversores individuales también tiene una ventaja: lograr financiar empresas muy innovadoras de forma directa. El canal habitual de financiar proyectos no suele estar disponible para inversores particulares o solo lo está para capitales muy grandes. Claro que el motivo de que no exista esta posibilidad es que normalmente hay un riesgo asociado muy alto que normalmente los bancos y fondos de capital de riesgo no comercializan a los minoristas sino a inversores calificados (tanto por motivos estratégicos como legales).

Como podemos ver mientras el mundo desarrollado está transando futuros de bitcoins, lanzando ICO e implementando blockchains en el mundo privado y público, algunos actores en Chile presentan trabas a un proceso de transformación que a la luz de los hechos a nivel global parece ser avasallador e imparable. Esto debe ser debe ser revisado y estudiado en profundidad por todos los actores del sistema, de modo que no nos quedemos fuera de esta verdadera revolución.

Otras Publicaciones

Columnistas

Últimas Publicaciones