Impacto de la reforma tributaria y gestión del cumplimiento tributario

El Mercurio

POR JUAN ANTONIO RIVERA, socio de Consultoría Tributaria de EY Chile.-

“Ya es conocido que el registro FUT ha sido reemplazado por el nuevo Registro de Rentas Empresariales y que ha traído a la mesa de discusión el entendimiento de todos los nuevos controles tributarios que las compañías deben comenzar a registrar”.

Lo único constante en la vida es el cambio. Esa frase, sin ser nueva, es absolutamente vigente y aplicable a los tiempos en los que estamos viviendo y nos lleva a reflexionar que debemos estar siempre preparados para enfrentar modificaciones al entorno, que en diversos ámbitos de la vida nos toca enfrentar.

Si bien la reforma tributaria chilena tampoco es un tópico nuevo o del cual no se haya discutido ampliamente, esta ha modificado fuertemente los paradigmas tradicionales de la gestión tributaria dentro de las empresas, las que ven con preocupación innumerables cambios y nuevos conceptos con los que deben convivir y a los que hay que acostumbrarse con cierto grado de celeridad.

REFORMA TRIBUTARIA

No son pocos los cambios que esta reforma introdujo y que afectaron a los contribuyentes en distintas proporciones y alcances, como así también modificaron normas tributarias históricas a ciertos rubros económicos en particular y los cuales han debido analizar los diferentes efectos que estos cambios generaron.

Recordemos que hubo modificaciones estructurales a la ley del IVA, cuyo principal cambio estuvo en la afectación con este impuesto al mercado inmobiliario, y que ha significado a las empresas la evaluación de dicho negocio incorporando una variable tributaria que antes no estaba dentro del mapa.

Por otro lado, están los cambios al Código Tributario, que incorporan normas antielusión y evasión, que hacen que en la actualidad todas las decisiones que tengan una arista tributaria deban esencialmente responder a una razón legítima de negocio, haciendo imponer el fondo sobre la forma en las discusiones. O, también, las nuevas facultades de fiscalización para el SII que, por ejemplo, permiten a la autoridad solicitar acceso a los sistemas contables de los contribuyentes y efectuar procesos de auditoría digital a los cuales no estábamos acostumbrados.

Así también, la reforma tributaria modificó otros aspectos históricos, tales como la limitación para el uso del crédito por contribuciones de bienes raíces, cambió algunos aspectos claves en la medición del exceso de endeudamiento para pasivos/obligaciones con sociedades relacionadas extranjeras, eliminó rebajas tributarias especiales en las ganancias de capital, incorporó nuevos impuestos verdes, entre otros. Como se puede concluir, muchas normas fueron modificadas y otras han sido perfeccionadas con ocasión de nuevas discusiones.

CAMBIO SIGNIFICATIVO

Por último, tenemos uno de los cambios más significativos que fueron agregados y que guardan relación con los nuevos mecanismos de impuesto a la renta que han sido incorporados para los contribuyentes y, con los cuales, desde este año se ha comenzado a convivir en la práctica y ya no tan solo en lo teórico. Ya es conocido que el registro FUT ha sido reemplazado por el nuevo Registro de Rentas Empresariales y que ha traído a la mesa de discusión el entendimiento de todos los nuevos controles tributarios que las compañías deben comenzar a registrar.

Muchas empresas están en la actualidad evaluando los nuevos registros tributarios y que ha llevado a los contribuyentes a efectuar estudios y levantamiento de información de las sociedades, conforme los datos tributarios guardan directa relación con antecedentes históricos de las empresas. La idea es, sin duda, nacer a los nuevos tiempos tributarios con la mejor cara. Lo anterior tiene un tremendo impacto conforme para el año tributario que se acerca, ya que deberán aplicarse los nuevos conceptos tributarios y las empresas deberán informar estos datos en base a la nueva normativa vigente, la que será utilizada para confeccionar las propuestas de declaración para las personas naturales.

En este contexto de cambios y nuevas regulaciones constantes, las empresas deben considerar nuevas organizaciones en el soporte tributario interno, que lo realizan a través de sus departamentos tributarios, evaluando las estructuras de los profesionales que lo componen, y también considerar el apoyo de un tercer asesor que les asegure una constante actualización en materias tributarias con la intensión de minimizar la posibilidad de errores por la aplicación incorrecta de una norma particular, como así también maximizar el análisis de elementos tributarios que bajo un prisma de cumplimiento permita a las empresas una administración eficiente de los impuestos; todo lo anterior dentro los marcos legales permitidos y con el nuevo elemento del fondo sobre forma que ya comentamos.

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