Posverdad e impuestos

jueves, 16 de noviembre de 2017
Economía y Negocios Online
Francisco Lyon Socio Líder de Tax & Legal de KPMG Chile

La posverdad o mentira emotiva, se entiende como un neologismo en que los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales. Algo aparente de ser verdad, es más importante que la propia verdad. Fruto de diversos fenómenos sociales, la posverdad ha ido ganando terreno en diversos ámbitos de la opinión y discusión pública.

El riesgo de la posverdad, es la validación como cierto de lo que no es, lo que nos puede conducir a la toma de decisiones erróneas que nos pueden afectar negativamente a todos o, en un plano más individual, al cuestionamiento o reproche injusto de conductas, con la consecuente inequidad y daño que ello puede originar. En materia de impuestos, este fenómeno ha estado presente, lo que unido a otros factores en ocasiones ha hecho difícil la discusión, con miras al mejor resultado.

Sólo por dar algunos ejemplos, hace un tiempo se “demonizó” el denominado registro “FUT”, bajo la creencia que se amparaba en un sistema en sí abusivo.

Nada más alejado de la realidad, cuando los denominados “loophole” eran ciertamente corregibles, lo que como es sabido ocurrió en los años previos de la plena entrada en vigencia de la reforma tributaria. Otro tanto, ocurrió con el IVA en la construcción, cuando se cuestionó el que las constructoras e inmobiliarias se estructuraran de una u otra forma, para gravar o no con IVA ciertas ventas al consumidor final (sin perjuicio del IVA a la construcción propiamente tal), algo perfectamente lícito, más allá de la decisión económica de fondo de permitir o no la rebaja en la tasa efectiva que esto conllevaba.

Algo más reciente, lo encontramos en como la opinión pública cuestiona “cualquier” conexión con los denominados paraísos fiscales. Si bien es cierto que se trata de jurisdicciones que han amparado figuras evasivas o elusivas dignas de reproche (además de favorecer la comisión de diversos ilícitos distintos a los tributarios), no siempre la conexión con estas jurisdicciones da cuenta de alguna situación irregular, no siendo difícil encontrar motivaciones perfectamente legítimas en su utilización.

Afortunadamente en este punto, la propia autoridad administrativa ha salido al paso confirmando esto último. El llamado es que podamos tomar real consciencia de lo dañino que puede resultar el que prospere este modo de populismo. Digamos entonces no a la posverdad.

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