Sergio Tubío: “Hay industrias como la del retail que podría hasta duplicar sus niveles de deuda en el estado financiero”

Pulso
ENTREVISTA CON EL SOCIO TÉCNICO DE PWC

Sergio Tubio Socio Técnico PwC”
—El experto de esta big four recuerda lo que significó para las empresas la incorporación de esta norma.

—Además, explica los elementos que cambiarán el próximo año, como la metodología de ingresos y la contabilización de arrendamientos.

SI bien se trata de un cambio que surgió hace tiempo, el estándar IFRS sigue generando transformaciones al interior del mundo corporativo. Hoy, las empresas se preparan para un nuevo estándar que podría variar el ebitda de las empresas en hasta un 50%.
Sergio Tubío, socio técnico de PwC, comenta que el proceso de transición fue más allá de una mera preocupación contable. “Todos los directorios estuvieron muy interesados y siguieron muy de cerca el cambio. Eso originó un desafío muy importante a las compañías. No sólo en términos de capacitación de su gente o el área contable, sino de distintas áreas para manejar el lenguaje financiero.

¿En qué se tradujo ese cambio?

— Las empresas no sólo invirtieron un montón de horas en capacitación, sino también en modificar sistemas, cambiar procedimientos
y procesos de negocios, porque les cambió la manera de hacer muchas cosas. En ese aspecto, también debieron hacer gastos considerables e invertir en modificación de sistemas o adopción de nuevos. Se trató de un proceso intenso, que además derivó en modificaciones muy sustanciales en el valor de los patrimonios de las compañías y de los resultados que mostraban.

Se habla de IFRS como un gran cambio al interior de las empresas…

— Así es. Requirió una gran inversión por parte de las compañías, un proceso de adopción que duró a lo menos 3 ó 4 años, además de cambios relevantes en los números. En su momento fue muy intenso. Pero no sólo el mundo contable tuvo que aprender, sino también analistas financieros, periodistas, analistas de bolsa. Es un proceso que en el último tiempo ha tenido algunas reediciones, producto de que han salido normas que modifican sustancialmente los esquemas que se usaban antes sobre todo en el reconocimiento de los ingresos, acerca de cómo se contabilizan los arrendamientos.

Las empresas hoy también están acostumbrándose a un nuevo cambio- no al nivel de cuando IFRS era nuevo entre 2009 y 2011-y están preocupadas por algunas normas.

¿Entre los cambios está contabilizar todos los arrendamientos?

— Los arrendatarios van a tener que registrar activos y pasivos, en algunos casos sumamente significativos. Los activos van por el derecho de uso del bien arrendado y pasivos por el valor presente de los flujos de arrendamiento futuros.

Es decir, es una manera de reflejar los compromisos de flujo de fondo que tienen compañías productos de sus contratos de arriendo. Hay industrias -de acuerdo a una estadística mundial que se hizo acerca de cuánto realmente sería la proyección de impacto- como la del retail que podría hasta duplicar sus niveles de deuda en el estado financiero producto de incorporar este ítem. Podría aumentar 50% el valor de sus ebitdas, producto de que ya no se refleja más el cargo por arrendamiento, sino que se refleja el interés, depreciaciones del activo, pero no arrendamiento. Es una norma que va a impactar mucho.

Aún falta para que entre en vigor, pero va ser una revolución en muchas industrias.

¿Y qué pasa con la norma que cambia la metodología de ingresos?

— Ahora hay una forma de integrar de los ingresos que es muy distinta a la manera en que se hacía antes. Esta nueva norma (la IFRS 15), propone un análisis o contrato con los clientes para identificar cuáles son las obligaciones de desempeño de la empresa con ellos, al transferir el control de los bienes y servicios.

Eso va a implicar, por ejemplo, la separación de componentes de una venta que antes no se separaban, ahora se va a reconocer una parte de la venta y la otra se va a diferir hasta que se cumplan ciertas condiciones, ciertos activo que se entregaban como parte de la prestación de servicios y que ahora si bien se trataban como un activo fijo de la empresa se van a tratar como venta de activos. Va a haber una serie de cambios para arriba y para abajo en los ingresos que reconoce. Es una norma bien compleja y que rige desde el año que viene. IFRS 9 modifica el tratamiento de instrumentos financieros, sobre todo, trae un impacto en cómo las empresas van a reflejar las provisiones de riesgo y cobrabilidad.

— Van a a pasar a un modelo de “pérdida esperada”, en contraposición con un modelo menos conservador que son las IFRS hasta este año. Son cambios pesados y que tienen preocupadas a las compañías.

¿Qué beneficios trae a las empresas?

— Es un nuevo estándar, mucho más desarrollado respecto al que tenemos ahora y que respecto a transparencia dice relación con que es una norma que requiere mucho más rigor en su aplicación. Tiene un punto de revelación, con el que la gente va a tener hay muchas más información a la queda gente no accedía y que tendrá acceso a través de las notas de los estados financieros y se trata de una norma de estado casi global, con lo cual se maneja el mismo lenguaje en Chile que en los demás países del mundo. Eso en términos de transparencia de negocios en el mundo de los negocios es muy importante.

¿Qué se persigue con este tipo de normas?

— Es, en definitiva, lograr una mejor calidad de la información financiera. En la cantidad de información que se revela, en la manera en que se revela, como en los criterios que se utilizan para reconocer y valorar activos y pasivos. Además, de tener un lenguaje único que permita a las sociedades poder leer estados financieros en que todos se entienden y no cómo antes en que ibas a hacer negocios a un país y tenías que prácticamente trabajar codo a codo con un traductor, porque no había un lenguaje común, que es una ventaja.

¿Qué desafio representan las normas que entran en vigor el próximo año?

— Las empresas necesitan capacitar a su gente, pero por otro lado, hacer un diagnóstico, cuantificación de sus impactos e incluso invertir un poco en la modificación de los sistemas. Es una pequeña migración respecto a lo que se hizo en 2009, pero sigue siendo algo muy relevante.

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