El complejo proceso de integración en M&A

En particular los due diligence pueden ser utilizados como una herramienta para ir anticipando los temas que resultarán clave a la hora de diseñar una integración exitosa.
lunes, 25 de septiembre de 2017 20:12
Claudia Cisternas
Gerente senior de Consultoría en Transacciones de EY Chile

Se ha hecho cada vez más evidente para las empresas que han “sobrevivido exitosamente” un proceso de integración post-compra el inmenso valor que trae una clara estrategia y un sólido plan de ejecución de la integración. Es crítico realizar un buen análisis sobre cómo debe llevarse a cabo la integración y no hay que perder de vista los objetivos que motivaron la compra y, además, éstos deben respetarse a la hora de implementar la integración.

El diseño del plan de ejecución debe ser integral, y abordar aspectos como la estrategia comercial, recursos humanos, captura de sinergias, impactos tributarios, reducción de costos, modelo operativo, y tecnología, entre otros.

El proceso de integración se comienza a gestar durante los procesos pre-compra, en particular los due diligence pueden ser utilizados como una herramienta para ir anticipando los temas que resultarán clave a la hora de diseñar una integración exitosa. En paralelo con los due diligence, y en base a la información que éstos van generando, ya se puede empezar a idear la estrategia adecuada. Dependiendo de las características particulares de “lo comprado” se puede decidir integrar fusionando legalmente o, por el contrario, definir si debe mantenerse como vehículo legal independiente y sólo deban homologarse algunos sistemas de gestión y de reporte. Lo esencial es identificar cómo se genera mayor valor en la adquisición para luego obtener dicho valor en una ejecución fluida y ceñida a los objetivos.

Desde un punto de vista tributario, esta estrategia consiste en conocer la empresa adquirida y si esta cuenta con atributos fiscales (como la pérdida tributaria o créditos fiscales acumulados de IVA); comprender los riesgos tributarios históricos y cómo éstos se pueden gestionar operativamente; generar los planes de acción correctivos hacia el futuro como la creación de procedimientos que se adecuen a los cambios normativos; comprender si las políticas de precios entre empresas relacionadas son adecuadas o si debiesen ser modificados; y así un sinnúmero de acciones que permitirían afinar una estrategia adecuada para la transacción.

En resumen, lo importante es contar con una radiografía de cada compañía o del grupo empresarial, ya que es vital para establecer una estrategia efectiva de implementación.

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