El Volantín

*Apunte histórico del Sr. Carlos Valdivieso

Estimados Lectores

Comparto con Ustedes que el pasado fin de semana y aprovechando el solcito,  salí a caminar cerca de mi casa para relajarme y en un espacio abierto  vi un  niño elevando un  volantín, lo que es común en este mes de septiembre; mientras lo miraba con envidia, porque yo lo hacía mal, me dije, voy a escribir esta vez algo liviano  propio de este mes y lo hice sobre los volantines; confieso que esta vez no tenía material propio y busqué diferentes documentos en  la web.

 

El origen del volantín sería China con el nombre  Han Sin el año 200 Ac.

En Europa, conocido también como cometa, se popularizó hacia el siglo XII. En España, por ejemplo, se le conoce con nombres tales como, dragón, pandorga, pájaro, cambucho, entre otros.

Los primeros volantines que llegaron a Chile fueron en la época colonial de manos de misioneros católicos. Se dice que personajes clásicos de la época, como el gobernador Ambrosio O’Higgins eran entusiastas participantes de las competencias de volantín.

​ El deporte era tan popular que en 1795   se dictó una orden que condenaba a seis días de prisión a aquellos que provocaran daños por encumbrar volantines, luego de que muchos peatones sufrieran golpes y caídas  por culpa de las piruetas de un volantín que se   caía.

Entre el material que leí, encontré que el arzobispo de Santiago   Crescente Errázuriz Valdivieso quien vivió entre 1839 y 1931  era muy bueno para elevar volantines.

En Chile existen distinto tipos tradicionales de volantines como: el Pavo, Ñecla, Chupete, Choncha, pero todos basados en el mismo diseño; cuadrado con dos palillos que se cruzan pegados de vértice a vértice, uno de ellos en forma de arco generando tensión en la estructura. Me impresiona  al ver en la playa algo que no es un volantín sino una paloma de género con un bastidor que le da estabilidad; hasta un torpe como yo lo logré elevar hace un tiempo.

La presencia del volantín se hizo indispensable en la celebración de las Fiestas Patrias y en las famosas competencias de corridas de volantines. Estas últimas consisten en la lucha de dos o más figuras de papel en el cielo, que buscan eliminarse unas a otras por medio del roce violento del hilo curado. Esta “arma” es consecuencia de la mezcla de vidrio molido con pegatina en el hilo que encumbra al volantín y que es capaz de cortar los hilos enemigos.

Con los años, por los accidentes en las personas, se prohibió el uso del hilo curado y los volantines se dedicaron a cubrir los cielos con fines lúdicos y no competitivos, estando en manos principalmente de los niños.

Actualmente, el volantín ha experimentado las innovaciones de la modernidad, ya que sus variedades se presentan en papel, plástico y con sofisticados sistemas de manejo que posibilitan dirigirlo con dos manos.

Averigüé y un volantín puede comprarse por menos de $ 500

Para fabricar un volantín  lo que yo nunca logré, va un YouTube: confieso que yo no sería capaz de hacerlo aunque viera varias veces este video y Uds. ¿?

Comparto con ustedes que mientras veía al niño elevando un volantín , cerca  había un joven usando un dron con filmación con quien hablé  y me dije vaya dos mundos tan diferentes. Espero sigan los volantines. y con este apunte recuerden cuándo fue la última vez que elevaron un volantín,ya sea ustedes o ayudando a sus hijos.

 

* Este apunte tiene por objeto distraerse en la actividad diaria de los lectores; no soy un historiador, pero por años he ido reuniendo material de contabilidad, auditoría y algunas otras materias, históricas tanto de Chile como del extranjero. Solicito leer este apunte en ese contexto, sin mayor rigor y para relajarse en el fin de semana que se inicia.

 

 

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